Diario

de Miguel de Luis

11 de diciembre de 2017

Un día bastante tranquilo, por añadir alguna novedad he vuelto a Ubuntu, versión normal, en el portátil. Sin problemas.

9 de diciembre de 2017

Mañana, las mejores olas para kayak de mi vida. Ni hechas a encargo. Bueno, rectifico para mi kayak (un Epic V8), —que no es mío en realidad sino del club— y para mi nivel. Acabe con cierto dolor en las piernas, cansancio en los abdominales y una inmensa sonrisa en la cara... y en el alma y por todas partes.

Tarde de estar con mis sobrinos, patines y jugar a las aventuras montando un refugio con el zeltbahn (una lona preparada para servir de poncho o mini-tienda de campaña). Usamos la configuración de diamante, algo bastante parecido a lo siguiente, salvo que el nuestro era bastante más pequeño.

4 de diciembre de 2017

En el trabajo nos vemos apurados por las bajas y jubilaciones. No levantamos cabeza. No dejan de venir cosas extraordinarias, nuevos procedimientos, etc y cuesta adaptarse. En fin, sobreviviremos.

En cuanto al resto del día poco que contar. Gimnasia, arreglar papeleo, compras de Navidad y lalalala que dan poco margen para nada más.

Pero todo eso da igual porque mañana hay kayak

3 de diciembre de 2017

He pasado el mes de noviembre terminando el borrador de mi nueva novela: El diario de Guille. Unas 55000 palabras, de momento, en espera de su revisión. Participé de alguna manera en el nanowrimo, aunque ya tenía bastante escrito de antes. Desde ayer he suspendido mi trabajo en ella a la espera de que me llegue la copia de prueba impresa de lulu.com.

En cuanto al día de hoy, un día bonito de visita familiar. Alguien pequeñito se pasó una mañana divertida alimentando con hierba a los patos y observando a los escaladores del rocódromo.

2 de diciembre de 2017

Este sábado el mar estaba lo que se dice interesante y deportivo. En concreto: mucha ola, pequeña pero de frecuencia rápida, que me obligó a estar todo el tiempo jugando a mantener el equilibrio en la Epic V8. Dos caídas, la primera por un cruce entre una estela de zodiak y una ola, que interfirieron destructivamente para crear un valle justo delante de mi kayak. Con todo estuve a punto de no caer. La segunda la atribuyo al cansancio. Lo mejor fue un apoyo salvador que me salió sin pensar. Lo peor que las piernas me dolieron durante todo el tramo de vuelta y acabé casi tumbado en el asiento. Por intentar, intenté hasta palear con los pies en el agua, con el resultado de no avanzar nada. Los abdominales también sufrieron lo suyo, pero no dolían.

1 de noviembre de 2017

Un día extraño para ser festivo. Tuve un error crítico en xubuntu tras intentar instalar FreeBsd, que me da problemas extraños. Creo que tiene más que ver conque apagué el ordenador a lo bestia en mi desesperación que otra cosa.

En otro orden de cosas, he probado mi zeltbahn, que viene a ser un poncho de estilo militar que puede usarse también a modo de tienda de campaña. En concreto usé la configuración de diamante. Internet está lleno de tutoriales al respecto, pero el resumen es el siguiente:

El zeltbahn que uso es del National Volksarmee, el ejército de la antigua Alemania Oriental. Va con el camuflaje típico y es resistente al agua y según me han dicho lleva un tratamiento fungicida. Debe ser así porque tiene que tener más de treinta años y tan pancho. Es un cuadrado de 1,75cm de lado, así que hay que ser creativo y duro para usarlo. La idea es ponerse debajo de la diagonal del cuadrado. y dejar que las otras esquinas caigan para cubrirte por los lados.

Hay varias formas de conseguirlo. En mi caso puse un palo de trekking en una esquina que até a dos piquetas y la esquina opuesta al hierro de una ventana, quedando la diagonal en un ángulo de 30 grados del suelo, así a ojo. Las otras dos esquinas las fijé directamente al piso con pesas por no tener otra cosa. Y ya está hecho. Después solo es cuestión de deslizar una esterilla y meterse dentro. Aunque una vez dentro me dí cuenta que los lazos que el zeltbahn tiene cosidos están a la distancia perfecta para cerrarlo mejor justo donde me quedó la cabeza.

En fin, que estoy muy contento con mi pequeño juego a ser soldado. La impresión fue de estar bastante bien resguardado y calentito. No estaría muy convencido de usarlo en Escocia, —salvo para emergencias o complementar una tienda de campaña— pero para aquí mucho más que suficiente.

31 de octubre de 2017

Un día lento, no demasiado productivo en el trabajo. Sin dar muchos detalles, que al caso no vienen, no podemos iniciar el trabajo en las trincheras hasta que esté definido en el Estado Mayor. Y parece ser que hay dudas aquí. Esto nos va a obligar a correr si queremos que el trabajo no se retrase mucho, porque a tiempo es imposible ya.

Parece ser que aprobé el curso. Digo parece porque no me siento demasiado contento con mi trabajo. En fin, se hizo lo que se pudo. Irónicamente ahora no tengo irritación en los ojos; la malvada calima tuvo que venir en el peor momento.

Una tarde muy agradable de treking urbano, ratito en La Comarca, viendo una partida de la segunda guerra mundial y conversación. Me vino muy bien para despejarme.

30 de octubre de 2017

Un lunes tranquilo, mucho trabajo en la oficina, trienios al día y nada de particular. Mañana tendré que tomar decisiones. Por la tarde terminado otro curso de formación de éstos que espero sirva para algo.

Mi grado de escepticismo hacia todo lo que parezca viral o apele a mis emociones no puede ser mayor. No quiero caer en el enfado, porque sé que esas emociones no son útiles para nada pero tampoco en la complacencia ante la mentira. Ni siquiera sé si, a la larga, —porque a la corta es imposible—, la lógica y la razón se impondrá a la posverdad y toda su cohorte de peligrosas chorradas. Pero prefiero ser libre buscando la verdad que esclavo de una mentira triunfadora.

29 de octubre de 2017

Cambio de hora, bendito cambio de hora, he podido tener una mañana larga y tranquila.

Hoy en la iglesia tuvimos una celebridad de la BBC para los que estamos en esto de la religión. No revelaré su nombre porque hizo todo lo que pudo para pasar desapercibido y simplemente celebrar con los demás. Para mí ha sido bonito simplemente conocerlo como uno más de nosotros, a pesar de ser una persona singular.

28 de octubre de 2017

Las noticias del mundo son una locura. Poco parece tener sentido y ese poco es lo que está alejado de las noticias y de mienternet. Tengo la sensación de que todos mienten. No sé si es que me estoy haciendo mayor. No, no creo que sea eso, dado que hasta jóvenes de instituto sienten lo mismo que yo.

Por lo demas un día duro de surfski en la playa. El frente de ola era muy sencillo, pero llegaba casi hasta la arena y el viento muy fuerte. No llegué a volcar en ningún momento, pero solo porque fuí muy conservador. En fin, hay días que son de disfrutar y días de aprender; hoy tocaba de aprender.

Presentación

Antes lo hubiera llamado blog. Hoy lo llamo sencillamente diario. En él voy a recoger pensamientos y meditaciones y no tanto noticias de mi vida que, en realidad, tampoco interesarían a nadie.