Diario

de Miguel de Luis

1 de noviembre de 2017

Un día extraño para ser festivo. Tuve un error crítico en xubuntu tras intentar instalar FreeBsd, que me da problemas extraños. Creo que tiene más que ver conque apagué el ordenador a lo bestia en mi desesperación que otra cosa.

En otro orden de cosas, he probado mi zeltbahn, que viene a ser un poncho de estilo militar que puede usarse también a modo de tienda de campaña. En concreto usé la configuración de diamante. Internet está lleno de tutoriales al respecto, pero el resumen es el siguiente:

El zeltbahn que uso es del National Volksarmee, el ejército de la antigua Alemania Oriental. Va con el camuflaje típico y es resistente al agua y según me han dicho lleva un tratamiento fungicida. Debe ser así porque tiene que tener más de treinta años y tan pancho. Es un cuadrado de 1,75cm de lado, así que hay que ser creativo y duro para usarlo. La idea es ponerse debajo de la diagonal del cuadrado. y dejar que las otras esquinas caigan para cubrirte por los lados.

Hay varias formas de conseguirlo. En mi caso puse un palo de trekking en una esquina que até a dos piquetas y la esquina opuesta al hierro de una ventana, quedando la diagonal en un ángulo de 30 grados del suelo, así a ojo. Las otras dos esquinas las fijé directamente al piso con pesas por no tener otra cosa. Y ya está hecho. Después solo es cuestión de deslizar una esterilla y meterse dentro. Aunque una vez dentro me dí cuenta que los lazos que el zeltbahn tiene cosidos están a la distancia perfecta para cerrarlo mejor justo donde me quedó la cabeza.

En fin, que estoy muy contento con mi pequeño juego a ser soldado. La impresión fue de estar bastante bien resguardado y calentito. No estaría muy convencido de usarlo en Escocia, —salvo para emergencias o complementar una tienda de campaña— pero para aquí mucho más que suficiente.

31 de octubre de 2017

Un día lento, no demasiado productivo en el trabajo. Sin dar muchos detalles, que al caso no vienen, no podemos iniciar el trabajo en las trincheras hasta que esté definido en el Estado Mayor. Y parece ser que hay dudas aquí. Esto nos va a obligar a correr si queremos que el trabajo no se retrase mucho, porque a tiempo es imposible ya.

Parece ser que aprobé el curso. Digo parece porque no me siento demasiado contento con mi trabajo. En fin, se hizo lo que se pudo. Irónicamente ahora no tengo irritación en los ojos; la malvada calima tuvo que venir en el peor momento.

Una tarde muy agradable de treking urbano, ratito en La Comarca, viendo una partida de la segunda guerra mundial y conversación. Me vino muy bien para despejarme.

30 de octubre de 2017

Un lunes tranquilo, mucho trabajo en la oficina, trienios al día y nada de particular. Mañana tendré que tomar decisiones. Por la tarde terminado otro curso de formación de éstos que espero sirva para algo.

Mi grado de escepticismo hacia todo lo que parezca viral o apele a mis emociones no puede ser mayor. No quiero caer en el enfado, porque sé que esas emociones no son útiles para nada pero tampoco en la complacencia ante la mentira. Ni siquiera sé si, a la larga, —porque a la corta es imposible—, la lógica y la razón se impondrá a la posverdad y toda su cohorte de peligrosas chorradas. Pero prefiero ser libre buscando la verdad que esclavo de una mentira triunfadora.

29 de octubre de 2017

Cambio de hora, bendito cambio de hora, he podido tener una mañana larga y tranquila.

Hoy en la iglesia tuvimos una celebridad de la BBC para los que estamos en esto de la religión. No revelaré su nombre porque hizo todo lo que pudo para pasar desapercibido y simplemente celebrar con los demás. Para mí ha sido bonito simplemente conocerlo como uno más de nosotros, a pesar de ser una persona singular.

28 de octubre de 2017

Las noticias del mundo son una locura. Poco parece tener sentido y ese poco es lo que está alejado de las noticias y de mienternet. Tengo la sensación de que todos mienten. No sé si es que me estoy haciendo mayor. No, no creo que sea eso, dado que hasta jóvenes de instituto sienten lo mismo que yo.

Por lo demas un día duro de surfski en la playa. El frente de ola era muy sencillo, pero llegaba casi hasta la arena y el viento muy fuerte. No llegué a volcar en ningún momento, pero solo porque fuí muy conservador. En fin, hay días que son de disfrutar y días de aprender; hoy tocaba de aprender.

Presentación

Antes lo hubiera llamado blog. Hoy lo llamo sencillamente diario. En él voy a recoger pensamientos y meditaciones y no tanto noticias de mi vida que, en realidad, tampoco interesarían a nadie.